La catedrática de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Francia, propone reformular el sistema económico, que promueve la desigualdad.
Por Omar Mariluz / La República - Economía
Sábado 19/09/09
Usted sostiene que la crisis financiera tiene su origen en la falta de valores...
En realidad es una crisis global que vincula a la alimentación, a la ecología, nuestro estilo de producción y de vida y en ese sentido sí creo que es una crisis de valores. Es impresionante ver cómo el sistema económico ha dado prioridad absoluta a la dimensión financiera, a las ganancias.
¿Cuándo estalla esta falta de valores en el mundo?
Cuando los bancos empiezan a dar préstamos a gente pobre sin interesarle que estos hogares no podían reembolsar el dinero y esa actitud irresponsable de los bancos es la que ahora tenemos que regular con mucha más fuerza.
Pero ya existen organismos reguladores...
Pero necesitamos reglas a nivel mundial, no solo a nivel de un país, pero esto es un tema de decisión política. Si queremos cambiar el sistema y hacer que este capitalismo sea más justo, tenemos mucho trabajo por hacer, no creo que solo sea suficiente poner en práctica lo que ya existe, sino reglas más justas para todos.
Pareciera que la crisis ayudó a fortalecer el capitalismo.
Porque las medidas que se han dado no son suficientes y podemos ver que los bancos hacen lo mismo que antes. La otra parte del problema es que necesitamos decisiones a nivel político que hasta el momento parece que no hay.
¿No es acaso un objetivo utópico lo que usted plantea?
No, si ponemos reglas para obligar a la gente a cambiar el sistema, y tenemos una educación ética. Por ejemplo en Francia yo veo que muchos jóvenes se dan cuenta de que no podemos seguir con esos problemas. En Francia hay un programa de economía social.
El capitalismo tal como lo conocemos, ¿es un sistema que promueve las desigualdades?
Sí, porque antes se planteaba que la amplitud máxima de los sueldos debía ser de 1 a 20, pero ahora sabemos que la diferencia entre el dueño de la empresa y el obrero de la misma es de uno a dos mil. No hay una razón para una desigualdad tan amplia.
¿No le da temor que la tilden de comunista?
(Risas) Cuando empecé mi doctorado en filosofía política yo hablaba con los dueños de grandes empresas de Francia que me decían que yo era de izquierda, pero para mí la reflexión ética no es un tema de ser de izquierda o de derecha, es ver los problemas, analizar las situaciones y después buscar caminos para mejorar la situación.
“El desarrollo tiene que ver con las capacidades”
¿En qué se basa el desarrollo?
El desarrollo tiene que ver con las capacidades de las personas, de las sociedades, es importante para todos tener bienes, tener para comer o vestirse, pero lo más importantes es la calidad de las relaciones entre las personas, y esto podría cambiar el paradigma económico.
El mismo sistema nos hace creer que el bienestar está en el dinero...
Es verdad pero la felicidad no es un tema material. Así lo demuestran los países que tienen el bienestar más alto del mundo y que a la vez tienen el nivel de suicidios más elevado.
¿Qué le motiva a viajar por el mundo?
Me ayuda a ver la realidad de otra manera. Ver la pobreza de los pueblos y cuando hablo con la gente puedo ver los efectos de este sistema y las desigualdades.








