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Institucional 13 DE OCTUBRE DEL 2016

Palabra del rector: Tarea cumplida, logramos la acreditación de la carrera de Educación

 

 

              En el mes de febrero, en el contexto del taller de planeamiento anual 2016, nos propusimos conseguir la acreditación de la carrera profesional de Educación Secundaria – Filosofía y Ciencias Histórico Sociales en el transcurso de este año. Con mucha alegría puedo ahora decirles a todos: ¡Lo logramos!  Tenemos ya nuestra primera carrera acreditada y esta es en Educación, una de las carreras profesionales que se encuentran en el meollo de nuestra vida universitaria. Debemos recordar que la Escuela Ruiz de Montoya y, posteriormente, nuestra Universidad optó por iniciar sus labores con Filosofía y Educación.

La resolución N° 148-216-SINEACE/CDAH-P que nos acredita está firmada por la Presidenta del Consejo Directivo Ad Hoc, Dra. Peregrina Morgan Lora el día 7 de octubre y oficializa el acuerdo N° 183-2016-CDAH del 21 de setiembre. Ayer, 12 de octubre, la resolución apareció publicada en el diario oficial El Peruano y se nos envió la carta informándonos de la misma. El SINEACE es –no hay que olvidarlo- el máximo organismo a cargo de la acreditación de la calidad universitaria en el país.

Ha sido un proceso que iniciamos el 2010 aunque, por diferentes motivos, no pudimos avanzar mucho hasta este año. La firme decisión de lograr este objetivo y el concurso de todas las voluntades alineadas nos permite hoy celebrar este resultado. Hay que destacar que cuando en febrero asumimos la tarea de completar la acreditación los plazos eran más amplios. Posteriormente, el SINEACE los redujo; esa decisión obligó al equipo a trabajar a marchas forzadas para conseguir el mismo objetivo en un plazo menor y con los mismos recursos. Conforme se acercaba el plazo de entrega, las noches y los fines de semana se hicieron parte de la jornada laboral. Finalmente, el expediente se presentó el 31 de mayo. El trabajo no concluyó allí. La visita de los evaluadores externos, a fines de junio, nos dejó la tarea de levantar algunas observaciones (por omisión) en un plazo relativamente breve. También esto se logró y, además, en los plazos estipulados.

La acreditación de esta primera carrera –luego vendrán otras en base a la experiencia ganada- es de suma importancia para la Universidad. No solamente confirma el prestigio logrado en un área del saber que forma parte del DNA de la Universidad sino que agrega valor a los estudiantes de educación que buscan insertarse en sus labores profesionales y a la misma Universidad al presentarse a concursos públicos y privados.

Deseo agradecer a todos los miembros del claustro que han intervenido en este resultado de diferente manera. Quiero mencionar particularmente al equipo de la OCE (Paula Maguiña, Marycielo Valdez, Jennifer Ponce, Paola Calle, Luz Delgado, Claudia Córdova, Ligia González), de la OCCA (Sandra Torres, Milagros Lucero, Francisco Guzmán), del comité interno de autoevaluación de la carrera de Educación (Milagros González, Sandra Pinasco, María del Pilar Romero, Sonia Gonzales, Paola Calle, Jorge Luis Untiveros, Brissette Quiroz, Laura Agama), del gabinete pedagógico (Rosario Castro, Susana Helfer, Rossana Mendoza, Danilo Ordoñez, Gladys Reque, María del Pilar Romero, Mirtha Villanueva, Rafael Egúsquiza), del comité académico de la carrera de Educación (P. Javier Quirós, S.J., Juana Scarsi, Martín Vegas, María Amelia Palacios, Manuel Iguíñiz) y del comité de expertos institucionales (Hortensia Muñoz, Rosario Castro, Martín Vegas). Todas estas personas, bajo la dirección del P. Rafael Fernández Hart S.J., decano de la Facultad de Filosofía, Educación y Ciencias Humanas, nos han regalado este logro a la Universidad. ¡Muchas gracias!

Esta acreditación significa, en resumen, que se nos reconoce con un sello de excelencia no solo por la calidad de nuestra formación y docencia sino -más importante aún- porque hemos sido capaces de instalar mecanismos de mejora continua para regular dichos procesos.

Este reconocimiento debe llenarnos de orgullo y alegría pues trae beneficios para todos aun cuando la acreditación recae en una carrera en particular. Nuestros egresados, estudiantes y docentes tienen un sello institucional que los respalda. Y la institución queda presta a seguir concursando en la vida pública irradiando su misión. Más aún, es un buen respaldo ante el proceso de Licenciamiento por el que pasaremos muy pronto. ¡Felicitaciones a todos!.

 

Ernesto Cavassa, SJ

Rector