Posgrado

Noticias

Posgrado 16 DE ENERO DEL 2017

[Artículo] La humanidad a la deriva

  

Santiago Mariani
Coordinador de la Maestría en Ciencia Política de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya

 

            El año que acaba de irse encuentra probablemente el mejor balance en “la bancarrota de la humanidad”, una expresión utilizada por el papa Francisco en el acto de clausura del III Encuentro Mundial de los Movimientos Populares para sintetizar el drama de un sistema que dispone millonarios salvatajes para entidades financieras en problemas mientras olvida a tantos seres humanos que se encuentran a la deriva.

El escándalo ético que denuncia el Papa se centra en la forma en que está funcionando una economía capitalista sin controles ni otro horizonte que la rentabilidad. Se trata esencialmente del retroceso ocasionado por el triunfo de ideas liberales a ultranza que demonizaron y debilitaron el entramado de instituciones públicas que habían sido creadas en las democracias más avanzadas para contener las pulsiones más perjudiciales y desbordes del proceso de acumulación económica.

El mercado debía operar con plena libertad para que la prosperidad tuviera lugar y derramara sus frutos hasta los últimos peldaños de la sociedad.  Sacar al estado del medio, desfinanciar sus políticas sociales y reducirlo hasta la mínima expresión era también parte de ese combo en el cual las cargas tributarias tenían que ser reducidas en la cúpula para que el capital se acumulara y la inversión fuera canalizada sabiamente por los sectores que acumulan en el ciclo económico. Para llegar a esa tierra de prosperidad, que vendría por añadidura con la remoción de trabas y frenos que impedían la acción de los agentes económicos, las élites políticas jugaron un papel estelar.

El resultado que nos dejó esa combinación de nefastas políticas que hoy denuncia el Papa fue la concentración del ingreso más brutal que la humanidad jamás haya conocido. Hemos logrado generar una particular fiesta para pocos con mayorías que se sienten frustradas y olvidadas por una clase política acorralada por el poder e influencia sin igual que lograron acumular los sectores económicos que se beneficiaron de esta dinámica que tuvo lugar durante las últimas décadas.  

Esa es “la bancarrota de la humanidad” agobiada por una dinámica económica explosiva que vacía de contenido las instituciones de aquellos pocos países que habían logrado forjar comunidades integradas y sociedades civilizadas. Las propuestas reaccionarias que se están engendrando en esas mismas democracias con instituciones que hoy languidecen ante los sectores que tanto poder han concentrado, no parecieran ser los remedios que la humanidad necesita. Nos vamos quedando sin faros que iluminen el camino y nos aguardan tiempos turbulentos..

 

Publicado en El Peruano  16/01/17