Iñigo de Loyola nació en 1491 en Azpeitia, provincia vasca de Guipúzcoa en el norte de España. Durante su juventud fue aficionado a las armas y a la vida cortesana.
Participó, a la edad de 30 años, en la toma de la fortaleza de Pamplona en manos de los franceses. Estos, al ver su coraje, decidieron llevarlo al castillo de Loyola, en lugar de hacerlo prisionero.
Luego de una vida dedicada a los Ejercicios Espirituales, él y un grupo de seis amigos, deciden dirigirse a Roma y ponerse a disposición del Papa.
Una vez en Roma, el 27 de setiembre de 1540, la autoridad papal otorgó la aprobación para la fundación de lo que desde entonces se conoce como la Compañía de Jesús. Esta fue creada bajo el lema de Ad maiorem Dei gloriam, es decir, "Para mayor gloria de Dios". Luego de ejercer como General de la Orden (Superior General) dentro de la organización que el había fundado, y de vivir profundas experiencias religiosas, Ignacio muere el 31 de julio de 1556.
Cuarenta y tres años después de su muerte, fue beatificado, un 27 de julio de 1609, para luego ser canonizado por el papa Gregorio XV el 12 de marzo, junto a San Francisco Xavier. La Iglesia celebra su fiesta universal el día 31 de julio, día de su muerte.