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Sociales 6 DE NOVIEMBRE DEL 2018

Presentación del libro “Los jesuitas en tiempos de la violencia (1980-1992)”

Presentación del libro “Los jesuitas en tiempos de la violencia (1980-1992)”

El P. Emilio Martínez, SJ, ha presentado el libro “Los jesuitas en tiempos de la violencia (1980-1992)” en el que narra la hostilidad y la violencia de Sendero Luminoso hacia los sacerdotes. Es a través de su análisis del Archivo Histórico de la Provincia Jesuita del Perú y de las cartas personales que conocemos cómo percibieron los hechos los protagonistas y su trabajo pastoral, el cual no sucumbió ante las amenazas. La ceremonia se realizó en el Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM), en el marco de la celebración por los 450 años de la llegada de los jesuitas al Perú.
Su libro da cuenta de historias de violencia como la ocurrida en Jarpa (Junín) en donde incendiaron y dinamitaron el local del centro social “Promoción y Capacitación de Adultos” (Procad). Cecilia Tovar, investigadora del Instituto Bartolomé de las Casas, destacó el papel de los sacerdotes al no abandonar a la población y defender a los dirigentes, lo cual tuvo un costo muy alto. “Con coraje se enfrentaron al dogmatismo y fundamentalismo. Debemos honrar su memoria trabajando. La desconfianza sembrada por el terror persiste en nuestra sociedad, así como las brechas sociales. Ahora debemos continuar su labor pastoral y avanzar hacia una reconciliación no politizada”.
El docente de la Escuela de Filosofía de la Ruiz, Gonzalo Gamio, felicitó la publicación que permite comprender las acciones tomadas por Sendero Luminoso contra las iglesias progresistas y es que sus vínculos con las comunidades y dirigentes frenaron sus acciones violentas. Obras como la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS) fueron consideradas una amenaza. “Frente al delirio fundamentalista, la fe y la justicia constituyen fuerzas antagónicas. Además, el discernimiento promovido por los jesuitas constituye una postura en las antípodas de la violencia”.
Para el filósofo, la comunidad jesuita asumió la opción por los pobres y se opuso con valentía y voluntad. “Se trata de ese espíritu que uno puede reconocer en las personas desde el sentido profético, cuando se comprende la historia como catástrofe, la cual debe ser leída desde el excluido. La pobreza constituye una injusticia prevenible asignando responsabilidades para generar políticas de no repetición. A la luz de este libro tenemos aún más claro que la respuesta a los conflictos no puede residir en el odio”.
Rocío Silva Santiesteban, ex secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, resaltó los testimonios, los cuales solo formaban parte de la tradición oral y no fueron recogidos en el Informe Final de la CVR. Destacó el trabajo de sistematización, el cual ha permitido conocer cómo los jesuitas tomaron la decisión de no retirarse ante el peligro. “Fueron genuinos defensores de los DD. HH. sometidos a hostigamiento y persecución. Nos dejan la tarea de repensarnos como seres marcados por el CAI y de articular el espacio quebrado por la violencia”.
El P. Emilio Martínez, SJ, quien trabajó en zonas rurales indígenas en Cusco y Ayacucho, expresó que el libro nació por un interés de reconstrucción histórica, pero sobre todo por el deseo personal por rendir tributo a la entrega de los compañeros jesuitas, quienes pusieron en riesgo su integridad por acompañar al pueblo sometido a violencia. El libro narra situaciones como la respuesta del jesuita Francisco Chamberlain ante la detención en 1988, por parte de la policía, de cinco líderes y una religiosa vinculados a la Parroquia de El Agustino. No dudó en perseguir al vehículo en su moto. Su objetivo fue conocer a dónde los trasladaban y evitar así el riesgo de que fueran desaparecidos.