Presentación

Desde hace cinco siglos la espiritualidad de San Ignacio de Loyola ha ayudado a personas de diversos lugares y culturas a través de los ejercicios espirituales. Se trata de una espiritualidad que se vive en colegios, obras sociales, parroquias, centros de espiritualidad y en las Universidades confiadas a la Compañía de Jesús. En este último caso, tal espiritualidad nutre el proceso de ayudar a formar el ser humano a través del proceso educativo – formal y no formal – a reconocer su dignidad, a estimular al máximo sus potencialidades y dimensiones, a ejercer su libertad, a actuar en favor de la transformación de la sociedad; es decir, la espiritualidad nutre e inspira un modo de educar que, no agotándose en un método en el sentido riguroso del término, es más bien un enfoque, el de la pedagogía ignaciana.

El quehacer educativo de nuestra universidad se sostiene en los siguientes principios: el servicio de la fe y la promoción de la justicia; el cuidado personal y del sujeto moral; el diálogo intercultural e interreligioso; el sentido crítico y creativo y la excelencia al servicio del bien común. Todos ellos expresan el compromiso de la institución con la excelencia en la formación humana y profesional para lograr una sociedad solidaria, libre, inclusiva y sustentable. Más aún, este compromiso encarna en lo que constituye las finalidades de la educación según los jesuitas, a saber “utilitas”, “iustitia”, “humanitas” y “fides”: la utilidad, la justicia, la humanidad y la fe.

La Oficina de Formación ignaciana bajo la Dirección General del Medio Universitario de la UARM tiene como misión incentivar la formación ignaciana de la comunidad universitaria. La OFI es la instancia que aspira a hacer de la espiritualidad ignaciana el horizonte de sentido de los miembros de la comunidad universitaria a través de la promoción de espacios de formación, capacitación, acompañamiento y experiencias significativas desde la Espiritualidad y pedagogía ignaciana, en un marco de diálogo, respeto y libertad. Trabaja, en conjunto con la OFH y CE que se traduce en acciones y espacios de formación y reflexión continua.

Objetivos:

  • Contribuir en la formación de la identidad ignaciana de los miembros de la comunidad universitaria a través de diversas acciones según los grupos de interés o sujetos concernidos.
  • Desarrollar el conocimiento y la práctica de la espiritualidad Ignaciana a través del ofrecimiento de EE, talleres, acompañamiento espiritual y espacios de oración a toda la comunidad de la UARM.
  • Difundir documentos y recursos sobre la espiritualidad y pedagogía ignacianas.

Actividades

Para favorecer el logro de este cometido, la OFI desarrolla tres líneas de acción:

Línea formativa

(atiende tres ejes: humano-cristiano, ignaciano y servicio) y puede ser sistemática o no sistemática, esto es, coyuntural; aunque es cierto que esta última se podría insertar o alinear con aquella.

Formación “sistemática / permanente” para docentes, no docentes y estudiantes que se expresa a través de un plan de largo aliento que se expresa en:

  • El taller de inducción para docentes y trabajadores que se incorporan a la institución.
  • Talleres y/o webinar de formación sobre aspectos de la vida de Ignacio de Loyola y Antonio Ruiz de Montoya
  • Formación no sistemática (más libre o coyuntural)
  • Conversatorios
  • Webinares
  • Ciclos de temática específica

Línea pastoral

  • Sacramental
  • Grupos universitarios
  • Voluntariados

Línea de proyección

  • Redes nacionales (Magis, Sector social SJ, etc.)
  • Otras redes (IAJU, AUSJAL, Programa Global Ignatian Humanities Alliance, etc.) en relación con DRI.

Contacto

Juan Carlos Díaz
juancarlos.diaz@uarm.pe