La historia del actor Matthew Perry, reconocido por su papel en la serie Friends, vuelve a poner sobre la mesa la complejidad de las adicciones y los prejuicios que las rodean. Su experiencia muestra que la fama, el dinero y el éxito profesional no garantizan estar libre de dificultades personales.
En este contexto, Pedro González, docente de la carrera de Psicología de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM), explicó en una entrevista con El Comercio cómo una adicción puede extenderse progresivamente a diferentes ámbitos de la vida, desde las relaciones familiares y de pareja hasta el desempeño académico y laboral.
“La adicción va copando estas áreas y, como un dominó, derrumba la vida del individuo”, señaló el especialista.
