Quiero màs
informaciòn
4 julio, 2018

[Entrevista] “Los venezolanos no migran, escapan de su país”

Entrevista: Capital TV 29/06/18

Según Cancillería peruana existen 350 mil venezolanos en el Perú y, aproximadamente, a fin de año la cifra alcanzaría el millón. En tanto, se han entregado 53 mil permisos temporal de permanencia (PTP) que les habilita para trabajar, estudiar y ser atendidos en salud, con posibilidad de renovación anual. Sin embargo, aunque es un avance importante para garantizar sus derechos, aún los desafíos son grandes para el Estado peruano. Así lo considera José Koechlin, especialista en migraciones del Instituto de Ética y Desarrollo (IED) de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, entrevistado en Capital TV.

La migración venezolana se puede organizar en cuatro grandes olas. En la primera participaron los tecnócratas, gente muy calificada que ante la revolución bolivariana se fue del país y se valieron de su doble nacionalidad europea. La segunda ola estuvo conformada por  empresarios que se llevaron sus grandes capitales a países con estabilidad jurídica. La tercera ola tuvo como protagonista a la clase media a finales del gobierno de Hugo Chávez, fueron hijos de inmigrantes. La cuarta ola se produjo a partir del 2015, población afectada por el gobierno de Maduro, clase media de menores recursos, que vive de su trabajo del día a día y no tiene doble nacionalidad. Son ellos quienes están viniendo a Perú.

El especialista explica que si bien la migración no es fenómeno nuevo para Venezuela, es distinto porque es un país más acostumbrado a recibir europeos, a centroamericanos que huían de las guerras y a colombianos que escapaban de las guerrillas. “Cuando un venezolano sale de su país no encuentra redes de contacto, a diferencia de los peruanos que contamos con algún familiar en el extranjero, que nos puede brindar apoyo en ubicar puestos de trabajo y vivienda para realizar un proyecto de vida. Los venezolanos prácticamente escapan, vienen a ciegas”, expresó. En Venezuela se calcula que la inflación es 13 000 %, lo cual pulveriza el salario. El sueldo mensual es de USD 8, pero en efectivo solo se recibe USD 2, lo restante es vía un ticket como canasta de alimentos. “Es una realidad muy dura. No es posible acceder al 60 % de medicamentos ni al 40 % de los productos de la canasta básica”.

El 70 % de los venezolanos que llegan al país tienen formación universitaria y técnica. Es una migración calificada. Para el también coordinador del Diplomado en Derechos Humanos, lo que el Perú tiene que hacer es reconocer sus capacidades para que no se inserten en el mercado informal, sino que aporten en las diferentes industrias. En este momento, se están empleando en actividades de muy baja productividad y, por otro lado, existen muchos empresarios que se aprovechan de su necesidad y les pagan menos del salario mínimo, lo que ocasiona un conflicto con peruanos porque consideran les están restando posibilidades de empleo cuando en realidad su presencia afecta solo al 1.2% del empleo en el Perú. “El problema no es el migrante ni el peruano, sino que nuestra economía todavía es muy débil y algunas empresas se aprovechan de la necesidad, no es que el venezolano quiera ganar menos. La informalidad afecta al 75 % de PEA. Urge reactivar el aparato productivo del país”, señaló.

Compartir esta noticia:

Últimas noticias